¿Te acuerdas de tu primera vez?

¡Hola, bienvenida o bienvenido a mi blog!

BEBEAUTO

Es muy frecuente comprobar como las exigencias a las que nos vamos sometiendo son cada vez mayores y si tenemos en cuenta las nuevas tecnologías, ya ni te cuento.

El caso es que esta tendencia nos ha traído como consecuencia el que muchos y muchas den por sentado, que cada nueva incorporación a un proyecto debe rendir a pleno rendimiento a no mucho tardar, marcando unos plazos de aprendizaje que son los que cada cual considera que se deben ajustar a un plan de amortización de tiempo, sin tener en cuenta las capacidades de cada cual y mucho menos, sin visualizar en que momento llegará esa persona a su rendimiento optimo.

Yo estoy convencido de que las capacidades de la mayoría de nosotros/as son muy similares, aunque evidentemente hay tareas que unos/as hacemos mejor que otros/as pero en conjunto, todos podemos sumar nuestro potencial para que con un buen trabajo en equipo, seamos capaces de sacar los proyectos hacia delante.

Pero para conseguir esto es muy importante la actitud del líder, porque estaremos de acuerdo de que hace falta alguien que aglutine toda esa información para ser capaz de dar a cada cual sus plazos de adaptación y aprendizaje.

Pero que es lo que la experiencia me viene enseñando, pues que no es precisamente eso lo que viene ocurriendo.

Así es que, como poco, con cada nueva incorporación a un proyecto, que puede ser desde casarte, tener un/a hijo/ hasta la de nombrarte director general, sería muy bueno que todos recordásemos cómo fueron nuestros inicios y cuánto nos hubiese gustado que hubiesen entendido, a través de la empatía, que nuestra voluntad era la de ir todo lo rápido que podíamos en nuestra adaptación y aprendizaje.

No hay nada peor en el progreso de una persona que no centrarse en la persona y sí exclusivamente en el resultado, porque igual puedes creer que aquel o aquella que llega pronto a esa adaptación deseada es muy bueno pero, ¿te has preguntado si es ese todo su potencial o si lo ha hecho con la solidez necesaria para que sus ideas no sean impulsivas y faltas de reflexión y paciencia para su puesta en acción?

Y en el caso contrario, ¿te has planteado que alguien aparentemente más lento en su aprendizaje y adaptación, está aprendiendo y adaptándose asimilando un conocimiento reflexivo, que te puede traer nuevas y muy meditadas ideas y con capacidad para ponerlas en marcha con la calma debida?

No orientarse hacia las personas es el camino cómodo y orientarse hacia ellas puede parecer agotador pero es una opción fantástica, ya que además de ganarte su confianza y poder visualizar su verdadero potencial, que como poco puede ser como el tuyo o incluso mejor, tiene altos beneficios colaterales, ya que de donde más vas a aprender de todo es de lo que otras personas te puedan enseñar, tanto para hacer como para evitar.

Saludos y se feliz.

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¿Quién puede juzgar a un/a vendedor/a?

¡Bienvenida o bienvenido a mi blog!

yupi

Me vais a perdonar pero la percepción que se tiene desde los despachos sobre lo que ocurre en la calle, “en el frente”, está muy pero que muy alejada de la realidad; sin embargo, es muy frecuente escuchar como se juzga negativamente a los/as vendedores/as porque aquello que se plasmo en un papel no se ha cumplido.

Pero lo peor, es que hay muchos casos en que aquel o aquella que plasmo en un papel “un mundo de yupi”, se atreve a proponer estrategias y a imponer métodos sin haber “pisado la calle en su vida” y por supuesto, de escuchar los consejos y propuestas del vendedor/ra nada de nada, porque claro, el/la vendedor/ra lo que pretende es escaquearse.

Evidentemente estoy generalizando, es muy cierto que hay empresas que si saben lo que es la calle, que conocen las dificultades de los mercados en los que se mueven, que saben escuchar a sus vendedores/as y que son ágiles a la hora de aplicar una nueva táctica en pos de sus objetivos, ya que tenía previstos, por su experiencia, varios supuestos.

He conducido camiones/trailer y entre las duras tareas propias del trabajo, tenía que salir de casa los domingos por la tarde para con suerte, llegar los viernes por la noche, porque lo más frecuente era los sábados por la mañana y teniendo que dedicar los sábados por la tarde al cuidado de la máquina, pero sabes qué, pues que me dormía sin problemas y sin pensar en el trabajo, solo tenía que descansar para recuperar mi cuerpo para seguir conduciendo con la precaución debida.

He trabajado a turnos en una almazara (fábrica de aceite de oliva virgen), 2 días de mañana, 2 días de tarde, 2 días de noche y uno de descanso, esta era la rutina y claro está, en este sistema no hay ni domingos ni festivos, lo que te toca te toca. Eran 8 horas de trabajo agotador en lo físico pero con el descanso debido, “estaba el tío para otra” y el día de descanso, era para eso para descansar.

He ido a la recolección de la aceituna, trabajado de pinche de cocina, repartido fruta, descargado camiones, todos trabajos duros en lo físico pero no en lo emocional; así es que recuperarse de ellos y olvidarte de ellos una vez que has terminado tu jornada es muy fácil.

Sin embargo y ahí es donde marcan las diferencias los/as grandes vendedores/ras y las empresas que los/as saben valorar, la venta es un trabajo tóxico, te agota emocionalmente y además no te deja recuperarte, te tiene enganchado continuamente porque nunca es suficiente y lo peor, es muy fácil pedir y pedir y acusar de falta de compromiso si no se consiguen los objetivos, objetivos que en la mayoría de los casos, están puestos por las necesidades creadas y no por la compleja realidad de los mercados.

Así es que y para terminar, y no es la primera vez que lo digo, antes de juzgar el trabajo de un/a vendedor/a, pásate una buena “temporadita” en la calle bregando con todo lo que ello implica, porque en la calle eres uno/a más a quien nadie espera ni necesita.

¡Saludos y se feliz!

“Lo reconozco, no se vender AOVE”

¡Hola AOVEfan!

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Ayer tuve una interesante y provechosa reunión con un productor de zumos de aceituna (AOVEs) y otros productos derivados, en la que nos conocimos para valorar mi posible incorporación a su empresa.

Como puedes imaginar, trabajar en mi AOVE/marca personal me ha llevado ha recibir muchas ofertas de colaboración, que me han  llevado a muchas reuniones con empresarios productores, cooperativas y aspirantes a productores de zumos de aceituna (AOVEs), pero aquí me tienes, todavía en el desempleo y sonando cada vez con más fuerza en mi cabeza el consejo que hace unos meses recibí de un amigo al que respeto:

“Gustavo, en tu búsqueda de empleo debes orientarte hacia otros sectores, porque el de los aceites de oliva no tiene arreglo”

Durante los años que llevo trabajando para encontrar un proyecto laboral de futuro, y no solo me centro en el sector oleíola, he cometido el error de dar por hecho que todos los empresarios y/o que todos los resposanbles comerciales con los que me entrevistaba o reunía, tenían claro, al menos tal y como yo lo veo, que es vender, o que su experiencia “pateando las calles” y “gastando ruedas” en búsqueda de clientes, era la suficiente como para que hablasemos al mismo nivel pero como te decía, ha sido un error que afortunadamente y gracias a la experiencia que tristemente llevo acumulada, ya he resuelto.

Ahora cada vez que me citan a una reunión para valorar si me incorporo o no a un proyecto, insisto, del sector que sea, lo primero que he dejado de lado es la “desesperación” por encontrar un empleo a toda costa y no porque no lo necesite, para darle prioridad a otros temas, siendo el principal, descubrir que entiende mi interlocutor sobre qué es y como se debe vender, ya que cuando entre tus obligaciones está hacer crecer a una empresa, irremediablemente tienes que vender sabiendo de que va la cosa, sino, la relación va a ser muy corta y una perdida de tiempo para ambos, sobre todo para mí, ya que siempre que alguien es despedido, nadie muestra interés por conocer tu versión y lo que queda es que: “algo habrá hecho para merecerlo”.

Pues el resultado es frustrante, es increíble con que facilidad se juzga negativamente al vendedor desde la comodidad de despachos y con que facilidad se desarrollan planes de negocio desde esos mismos despachos, dando por hecho que cada uno de los pasos que “el papel  se traga”, son inamovibles ni en forma ni en fecha y por supuesto, de contratar a profesionales con actitud y aptitudes para la venta nada de nada, porque eso “lo hace cualquiera y a comisión”. Así nos va.

El caso es que durante los primeros minutos de intercambio de impresiones que durante la reunión de ayer, mantuve con el empresario al que cito al inicio de este artículo, empece a temer que me iba a encontrar más de lo mismo, ya que durante esos minutos, no me quedaba muy claro que era lo que para él significa vender, insistí y con algún que otro ejemplo de experiencias pasadas, al final y además reconociéndome que el no sabe hacerlo, que fue lo que más me gusto, me quedo claro que para él la venta de calidad es insistir en:

  1. Ofrecer productos de calidad competitiva
  2. Que todo el equipo de la empresa esté orientado alcliente
  3. Planificación
  4. Segmentación de territorios
  5. Segmentación de clientes
  6. Mantener la frecuencia de visita necesaria que haga crecer la confianza del cliente
  7. Crear sinergias con los distribuidores y/o embajadores para llegar a sus clientes, que son los propios
  8. Crear actividades paralelas para llegar al cliente final
  9. Formación continua
  10. Confianza hacia el profesional responsable
  11. Mirar a medio/largo plazo
  12. Ofrecer condiciones laborales justas e invertir en promoción

Todas aquellas empresas, por supuesto las del sector oleícola también, que no entienden y cumplan todos estos puntos y seguro que se te ocurre alguno más, es más que probable que no solo no tengan éxito, sino que además, en cada uno de sus intentos por comercializar solo conseguirán y perdón por la expresión: “enmierdar” el sector en cuestión y todo lo que tenga que ver con él y en esto, al sector oleícola es un claro ejemplo.

Saludos, se feliz y consume AOVE, mejor de confianza, porque tú salud te lo agradecerá.