¿Cómo se forja un vendedor? (Primera parte)

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

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Tras entrevistar para mi programa de radio “Paseando entre Olivos” (puedes escucharlo aquí) al profesor  de la Universidad de Jaén D. José Juan Gaforío Martínez, posiblemente uno de los médicos que más sabe de grasas comestibles del mundo, probablemente el que más de las de origen vegetal y  sin duda el que más de aceites de oliva.

Mantuvimos una amena charla y entre otras cosas, hablamos sobre el constante crecimiento de las universitarias frente a los universitarios y además, de que se confirmaba con los resultados, generalizando claro está, el mayor compromiso de las chicas frente a los chicos con los estudios y concluía, que probablemente este motivado porque a los chicos nos aburre mucho más que a ellas estudiar y que como mejor aprendemos es con la actividad.

Esta introducción no la quiero usar para justificar el que fuese un mal estudiante, que lo era y mucho y tampoco, para excusarme con que me aburría muchísimo y que me desesperaban la mala actitud y, aunque no era consciente de ello, la falta de empatía de la mayoría de los profesores (de hecho acabo de terminar un ciclo de FP con notable alto) sino para explicar cuál fue mi proceso de aprendizaje hasta convertirme en vendedor profesional por necesidad, que como bien sabes, no tiene una formación específica y si la tiene, o algo así, es relativamente reciente, por lo que la única posibilidad entonces era aprender de la mejor manera posible: ensayo / error.

Se puede decir que mi aprendizaje empezó siendo muy joven, casi un niño, pero realmente no era un acto de venta lo que hacía, más bien me buscaba la vida vendiendo a la chatarra los hierros y cartones que iba encontrando y pidiendo, para sacar algún dinero que no me daban en casa… que no es que no me diesen lo suficiente, es que no me daban nada.

Así y casi sin darme cuenta, creo que fue como supere la timidez propia de la edad y quizás también de mi personalidad.

  • Lección nº 1: La timidez y en cualquier actividad de nuestras vidas, es muy mala compañera de viaje.

Terminé más mal que bien mis estudios, ya olvidados, de electricista y decidí seguir los pasos de mi hermano mayor para hacer carrera militar pero cumplido el periodo firmado lo deje porque sentía que no era lo mío; sin embargo, aparte de aprender con 16 años a tener que sacarme las castañas del fuego entre hombres mucho más mayores que yo, me buscaba la vida, porque de casa no llegaba dinero, ofreciendo servicios de costura, limpieza, lavado y porque no decirlo, con alguna que otra negociación usando mi graduación y posición, para determinar quién y cuando hacía las guardias atendiendo las necesidades de los implicados, no sé si me explico pero quizás lo más importante y sin ser muy consciente de ello, es que aprendí el poder de la negociación y del win – win, aunque esta expresión es muy reciente y en aquella época, junto con otras como empatía, resiliencia, etc. no se conocían o en todo caso se empezaba a hablar de ellas.

  • Lección nº 2: se respetuoso pero no te dejes intimidar por la posición u ocupación de nadie, son personas como tú y por lo tanto con tus mismos miedos, inquietudes y preocupaciones, escucha sus emociones, eso te allanará el camino hacia su confianza o te ayudará a alejarte de quien no te aporte.

  • Lección nº 3: provoca la negociación y cuando estés en ella, piensa siempre en que deben ganar todos, crea equilibrio, el equilibrio es el pilar que sustentará tu futuro profesional y personal.

Me licencie y desde que me buscaba la vida con los hierros y cartones, hasta los 18 años que lo hice, habían pasado seis, seis años aprendiendo y a forjarme, sin ser muy consciente de ello, como vendedor profesional, mientras muchos de mis amigos y compañeros seguían con sus estudios, algunos ya universitarios.

Es decir, ¿6 años para aprender solo tres lecciones? O yo soy muy torpe o esta “carrera” es muy difícil.

Continuará…

Nota: si recomiendas este artículo en Linkedin y no estas entre mis contactos, te lo solicitaré por varios motivos: que podamos colaborar en el futuro, que me tengas presente para alguna oportunidad de empleo o negocio, nunca multinivel, que en esta vida nunca se sabe.

Saludos y se feliz.

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3 comentarios en “¿Cómo se forja un vendedor? (Primera parte)

  1. Pienso que las tres lecciones aprendidas te han servido de mucho,y las aprendiste en la Universidad de la vida,la más difícil de aprender. Muy buenas reflexiones!!! Gracias por compartirlas. Un saludo María Juanes

    • ¡¡Gracias María!! Y ese es solo el principio, luego vinieron otras que han sido determinantes para mi futuro profesional y personal. Saludos.

  2. Pingback: ¿Cómo se forja un vendedor? (Segunda parte) | Vivir con pan y aceite de oliva virgen extra.

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