¿Dónde está el límite de la prudencia?

¡¡Bienvenida o Bienvenido a mi Blog!!

320327_407417025991978_688518322_n

Tengo 50 años y me he pasado toda mi vida escuchando: “ten mucho cuidado con lo que dices y con lo que haces”, algo que para mí siempre ha sido muy “estresante” y bueno, puede que te parezca un ingenuo, pero siempre me he preguntado ¿por qué? Porque debo tener cuidado con lo que digo y con lo que hago si todo lo que pretendo es aportar para avanzar.

¿Qué me puedo equivocar? Pues claro ¿dónde está el problema, no se trata de eso, no se trata de cometer errores atreviéndonos a hacer para avanzar? Y si te molesta lo que digo o lo que hago ¡Dímelo cojones, que no muerdo! Pero no te des la vuelta  y te calles refunfuñando mentalmente robándome el derecho a mejorar, porque puede que me haya equivocado ¡claro que sí ¿y qué?!

Pero ¿y si eres tú el equivocado o confundido y actuando así te pierdes la oportunidad de que pueda ofrecerte los argumentos que necesitas para entenderme y avanzar en tu mejora? Porque puede ser solo que tus emociones también estén manipuladas por una educación que nunca ha tenido en cuenta las emociones de nadie ¿no crees?

Me he pasado muchos años reprimiendo mis emociones, emociones puras de verdad ¡que no es coña! Que me he pasado gran parte de mi vida sin entender todo lo que ocurría a mi alrededor , no es que ahora lo entienda mucho pero ya se moverme entre él y sé cómo funciona

¿Y sabes cuál ha sido el resultado? Pues que salí de mi obesidad y encontré la felicidad, sí, esa que aunque las cosas se pongan muy jodidas impide que vivas con un nudo continuo en la boca del estómago, sí, también sé muy bien que es eso.

Por eso he concluido que el problema no soy yo o mi manera, para algunos, impulsiva de actuar, el problema es precisamente mi nulo temor a errar, porque además he aprendido que cuando tienes más o menos ordenadas las ideas si te piensas mucho lanzarte, por la bloqueante educación que hemos recibido y que recibimos, al final no te atreves a nada y te arrepientes toda la vida.

Triste pero no tenemos tiempo que perder o al menos a mí no me da la gana perderlo ¿a qué tengo que esperar, cómo sé cuál es el momento y la forma de actuar, dónde está el límite de la prudencia?

Por ejemplo:

  1. ¿Cuándo he de decir que no? Pues siempre que te lo parezca
  2. ¿Cuándo he de alejar de mi vida a alguien que me hace daño? Cuanto antes
  3. ¿Cuándo he de denunciar moving laboral? En cuanto lo notes, porque ya llevarás un recorrido.
  4. ¿Cuándo le pongo disciplina a mis hijos? Desde el primer día.
  5. ¿Cuándo le propongo a mi pareja disfrutar del sexo de otra manera? Todos los días.

Recuerdo que cuando mi hija sufrió Bullyng mucha gente, incluso algún familiar, por prudencia, vivimos en un pueblo, me aconsejaron no denunciar porque eso era cosa de críos, evidentemente no les hice caso y algunas veces me pregunto

¿Si no lo hubiese hecho, qué pensaría mi hija hoy de mí?

Los ensayos en la vida no los hacemos con la protección y seguridad que nos ofrece un laboratorio, porque si fallamos en un ensayo de laboratorio y se rompe una bureta, pues nada, tomamos nota, lo tenemos en cuenta para el siguiente paso y anotamos que se ha roto una bureta ¿Pero en la vida? ¿Qué pasa cuando cometemos un fallo o peor, que no lo sea y que a alguien se lo parezca por la educación que ha recibido o por yo que sé qué cosa?

He visto que mucha gente ha dejado de intentarlo para siempre porque alguien, equivocadamente o porque ese día no había hecho popo ¡qué sé yo! No le permitió avanzar en su progreso robándole el derecho de recibir su crítica constructiva y también como otros lo hacen por sus propios miedos e inseguridades.

Algunos me dicen que ahora que estoy en el desempleo debería tener mucho cuidado con esto; pero es que esto también me ha permitido conseguir una carrera ejemplar y recientemente, me ha llevado matricularme en un ciclo de FP y terminarlo con sobresaliente conviviendo con adolescentes durante dos años sin ningún problema; esto me permitió atreverme a ser intervenido seriamente de una rodilla con 48 años, tolerar el dolor y recuperarme sin problemas; esto me permite levantarme todos los días sobre las 05:30 con la ilusión de que lo voy a resolver; esto me la llevado a conocer y ser conocido en un sector industrial del que hace poco más de 18 meses no sabía nada… y podría seguir…

Y ahora por favor ayúdame y respóndeme ¿dónde está el límite de la prudencia?

Saludos, se feliz y recuerda que si recomiendas este artículo en Linkedin y no estás entre mis contactos, te lo solicitaré.

Anuncios

2 comentarios en “¿Dónde está el límite de la prudencia?

  1. Un post estupendo!! me identifico contigo en algunos aspectos, el de luchar día a día, primero con el desempleo, y la vida en general. ¡enhorabuena por ser tan luchador! y no te pongas límites. Un saludo María Juanes lascosasdemariasite.wordpress.com

    • ¡¡Hola María, muy buenos días!! La verdad es que nunca me he puesto límites, de hecho he de reconocer que en su búsqueda me he salido alguna que otra vez de la curva pero bueno, así es las vida ¿no? algunas veces no queda más remedio si lo que quieres en avanzar ¡muchas gracias!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s